domingo, 16 de marzo de 2014

Aquel que manipula el destino

La procesión era siniestra, con el murmullo y el temor de los testigos al compás de los pasos del Brujo hacia la horca. Atado a una piedra lunar, con su poder limitado, se veía como una figura endeble y demacrada.
Ayudaron a que subiera las escaleras y finalmente se encontró ante su enemigo, aquel que lo había apresado injustamente: el Inquisidor.

—¿Os ha comido la lengua los ratones, viejo rufián? —preguntó el heraldo de su Santidad, con tono burlón.
—No —respondió el arcanista con un deje de voz que sonó distante, efímera—. Solo recordaba a tu madre, Aurora, y me preguntaba cómo pudo salirle un hijo tan mediocre.
Las pupilas del Inquisidor se comprimieron y su rostro se oscureció. En ese instante sintió, al cruzarse sus miradas, en lo más profundo de su alma, como le robaban todos sus recuerdos. Todo su pasado.
Ante el repentino momento de incertidumbre, el culpado de artes negras comenzó a cantar un salmo de palabras antiguas y macabras.
La furia desbordó al Inquisidor y le dio un golpe en el rostro con tal fuerza, que lanzó al desgarbado conjurador fuera de la tarima.
El Brujo, sin embargo, cuando lo ayudaron a levantarse, lo miró con altivez y una sonrisa en su rostro que dejó al fiscal con un profundo sentimiento de soledad, de inseguridad; incluso después de haberlo colgado.
Antes de perecer en la horca, las últimas palabras del hechicero fueron: «Está hecho».



Los gemidos se oían hasta en el establo, a las afueras del castillo. La mujer de rojizos cabellos transpiraba al ritmo de sus exhalaciones y jadeos, haciendo esfuerzo para que su esperado niño naciera de una buena vez.
—¡Vamos, Aurora, un poco más! —la alentaba su hermana, quien la ayudaba con el parto.
—Duele… tanto.


La más joven se quedó perpleja, sin comprender por qué, de repente, su hermana había dejado de pujar. Por qué Aurora mostraba un rostro con miedo, al borde del llanto.
El niño aún no había ni asomado la cabeza.
Una sombra oscura, siniestra, con la forma de una gárgola sin rostro, se alzó tras de ellas. La hermana apenas tuvo tiempo de mirar hacia atrás, cuando su cabeza fue cercenada por las filosas zarpas de aquella bestia infernal.
—¡No! ¡Aléjate! —gritó desaforada Aurora, mientras trataba de reincorporarse. Un líquido de su entrepierna comenzó a emanar cuando logró pararse.
El niño hacia el esfuerzo para salir, por sí solo. Como si tuviera un mal presentimiento.
La sombra alzó su garra una vez más, y dos vidas se perdieron en el abismo.
El demonio desapareció sin dejar rastro.




Solo quedó en la mente del Brujo un lejano recuerdo del rostro del Inquisidor, aquel guerrero formidable que supo cazar en otra realidad a cuantos arcanistas se cruzara en su camino, y del momento en la horca que nunca sucedió.

La historia se reescribió, y sus recuerdos recientes se esfumaron, una vez más, como si hubieran sido un mal sueño.

5 comentarios:

  1. Cada vez que leo lo que escribís o lo que publicás en la página de tu libro en Facebook me siento más y más identificada. Es bueno encontrar gente con los mismos gustos! Me encanta toda esta era medieval-fantástica, lamentablemente hoy en día encuentro pocos libros de esta temática (están re de moda ahora los hombres lobos, ángeles, vampiros y -más vergonzosamente- los eróticos). Estos cuentos que escribís esporádicamente son comienzos de novelas nuevas o son cosas que se te ocurren así de la nada por escuchar, no sé, un soundtrack épico?

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    1. Si, es cierto, pero creo que es un género que tiene sus caídas y subidas. Del estilo fantástico-medieval hay exponentes que lamentablemente no todos llegas a estos pagos; de los que sí te puedo recomendar la saga de Patrick Rothfuss (Cronicas del Asesino de Reyes), trilogía de la cual, al momento, hay dos publicados: "El nombre del viento" y "El temor de un hombre sabio".
      En cuanto a mi propia inspiración, generalmente hay imágenes que aparecen en mi cabeza de las cuales me baso para generar una historia.
      En este relato, por ejemplo, se me apareció la imagen de ese brujo venido a menos y atrapado en sus cadenas, sombrío frente a toda la gente. De ahí, solo puse buena música épica (Two Steps from Hell particularmente) y escribí, sabiendo de antemano que no debía superar las 500 palabras (fue para un concurso).
      Es como que me dejo manipular por mi "yo" creativo, evitando como puedo al lógico que intenta razonar estas locuras ^_^.

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    2. Conocía la saga de Patrick pero no me atreví a comprarlos por temor a que, un libro tan largo y tan caro, me llegara a no gustar y quedara juntando tierra en un estante (una blasfemia ajaja). Por ahora comencé con la saga de Game of Thrones, serie que me encantaba y tenía que rendirle honor leyendo sus libros.
      Two Steps From Hell ciertamente es una gran fuente de inspiración mía también ^^ los descubrí buscando un amv de un videojuego creo, y desde entonces me bajé muchos de sus discos. La música obra magia en nuestras cabezas

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  2. ¡Tremendo relato! Me gusta mucho tu manera de escribir. Mientras leía casi podía ver lo que contabas.
    ¡Te felicito!

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    1. ¡Muchas Gracias! En serio, comentarios como el tuyo alegran mi día. Espero poder seguir por el mismo camino :)

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